Nuestra tienda usa cookies

Alguna de estas cookies son esenciales para el funcionamiento de la tienda, mientras que otras nos ayudan a mejorar tu experiencia aportándonos datos sobre como usáis el sitio. Para una información más detallada de las cookies que usamos, por favor, revisa nuestra Pólitica de Cookies

Acepta la configuración

Pasión, asesoramiento, viabilidad y Amazon

Publicado por Eloisa 31/01/2020 5 Comentario(s)

Emprender un negocio, sea cual sea, es complicado. Las grandes empresas lo tienen más fácil, pues, además de dinero cuentan con asesores y pueden contratar todo tipo de servicios orientados a analizar la viabilidad del negocio, darle visibilidad, hacer publicidad y llamativas acciones de publicidad e incluso externalizar algunas funciones, contratar expertos etc. Pero los pequeños emprendedores, la gente de la calle, los que iniciamos un negocio a modo de autoempleo, solemos sacar adelante el negocio a costa de echarle horas y horas, no solo pensando en la inversión que nos podemos permitir en el negocio que vamos a emprender sino reflexionando sobre qué podemos ofrecer a nuestros clientes que no obtengan ya por otras vías.

 

En un congreso de hace ya unos años, al hacer una pequeña exposición prácticamente improvisada, ofrecí el siguiente consejo a los asistentes:

 

“Convierte tu pasión en tu emprendimiento”

 

Con esa sentencia quería decir dos cosas:

 

- No emprendas un negocio sobre un producto o servicio que no conoces, porque te resultará difícil competir con el resto de actores del sector y terminarás bastante frustrada y sin el empeño, empuje y entusiasmo adecuado para implicarte en el proyecto.

 

- Encuentra eso que te apasiona y piensa en cómo puedes convertirlo en un negocio. Aprovecha que dedicas horas y horas de tu vida a esa pasión, afición o interés y dale una vuelta para descubrir quién querría introducirse en ese mundo y cómo podrías ayudarle para hacerlo.

 

Y no era un consejo bonito, sino lo que era lo que habíamos vivido las dos, Elena y Eloísa, ambas por separado. De hecho, Elena hizo un poco de cicerone para mí, introduciéndome en el mundo del porteo y una maternidad ecológica. Y, cuando emprendimos nuestro negocio juntas, lo hicimos en el convencimiento de que podíamos ofrecer un servicio que era necesario: el asesoramiento y venta de portabebés y pañales de tela y otros servicios como talleres, actividades, etc.

 

Los primeros meses fueron agotadores, pero nuestra ilusión nos mantuvo en pie y adelante en nuestro negocio. Teníamos que atender al público, mantener la página web, impartir talleres, mantenernos al día de las novedades en el mercado, valorar qué y cuánto podíamos invertir en nuestro surtido para satisfacer las necesidades de nuestros clientes. De hecho, los primeros meses ni teníamos un sueldo y nos pagábamos los autónomos de nuestro bolsillo. La ventaja, el hecho de poder hacer esto, ayudar a nuestras clientas a conseguir “la maternidad que merecen” estando con nuestros hijos, para no convertir el servicio a otras familias en un perjuicio para las nuestras propias.

 

No os aburro más. El negocio evolucionó, pudimos contratar a una persona que nos ayudara y después a alguna más. Hacíamos actividades que funcionaban con más o menos éxito, confiando en profesionales de nuestro entorno, como nuestros profesores de pilates o hipopresivos. La gente venía de muy lejos a vernos y pensamos en abrir una sucursal en el norte de Madrid que, finalmente, nos salió rana. Toda esa gente que nos pedía que estuviéramos más cerca de ellos no apareción en masa por Torrejón cuando abrimos allí. Aunque tuvimos que cerrar, mantuvimos los contratos e incluso, al necesitar sustituir a una empleada, contratamos a una mujer embarazada de siete meses, que sabíamos que iba a estar de baja, pero lo importante era su conocimiento de nuestra gama de productos y de nuestro negocio. Como siempre, para dar nuestro mejor servicio al cliente no valía cualquiera.

 

Pero, poco a poco, el mercado se disputaba cada vez más. Había más gente que se apasionaba en este mundo y decidían abrir su propios negocios, ya fuera con una tienda física, una web u ofreciendo un servicio personal de asesoramiento. Y llegó un momento en que mantener nuestra tienda física se convirtió en una agonía financiera, pero también personal, por todo el tiempo invertido con hijos más mayores que ya no se sentían bien atendidos solo con contacto y teta.

 

Decidimos cerrar la tienda, pero lo hicimos en el convencimiento de mantener la tienda online, en la que habíamos servido a toda España desde el inicio de nuestro negocio. A través de ella habíamos tenido muchísimos clientes de fuera de Madrid, que no habían necesitado venir a la tienda a un asesoramiento personal. Siempre resolvíamos las dudas de los clientes “lejanos” por mail o por teléfono. Y sabíamos que seríamos capaces de mantener este nivel de asesoramiento y servicio a nuestros clientes a través de otros medios no presenciales pero bastante interactivos: vídeos, artículos, sesiones online para responder dudas, un correo de asesoramiento, gastos de envío gratuitos con compras de menor importe, promociones, descuento para familias numerosas, un boletín de noticias, etc.

 

Desde entonces, hace ya más de un año, no hay semana en la que alguien no nos pregunte si no tenemos tienda física, si puede ver los productos, que necesita asesoramiento, y nosotros hemos ofrecido hasta la saciedad ese asesoramiento personalizado, hemos completado la información en la web de nuestros productos y hacemos todo lo posible por ayudarle y asistirle en su proceso de decisión e incluso en la posventa de nuestros productos.

 

Aún así hay gente que no comprende este tipo de servicio o no le interesa y nos regala sus consejos sobre cómo deberíamos gestionar nuestro negocio, porque si no se van a comprar a Amazon. Yo no sé en qué trabajan esas personas o de qué viven, pero a nosotras estas situaciones y estas conversaciones tan agresivas nos generan bastante malestar; no solo porque supone un desprecio a todas las opciones que le ofrecemos de asesoramiento y a nuestro esfuerzo constante por ofrecer soluciones a la medida para nuestros clientes, sino porque en la megatienda tampoco van a obtener eso que nos piden a nosotras: poder entrar en su almacén y ver el producto en directo y probárselo antes de elegir. O hacer todo eso y luego comprarlo en otro lugar.

 

Recuerdo una Feria de Bebés & Mamás a la que fuimos, donde la mayoría de la gente estaba más interesada en ver qué regalábamos en nuestro stand, apuntarse a un sorteo, que en los productos que allí llevábamos invirtiendo una gran cantidad de tiempo y dinero. Contratamos a una persona para una esquina de lactancia, que asesoraba a las familias sobre extractores, la tetina Calma, el relactador y otros productos. Después de que estuviera más de media hora informando a una señora sobre extracción(no solo sobre el aparato en cuestión sino también sobre cómo extaerse, frecuencia, almacenamiento de la leche extraída, etc.), el señor que la acompañaba cogió su teléfono y le preguntó que si tenía claro lo que quería, que en Amazon estaba más barato… Diez euros más o menos, nosotros también teníamos descuento en la feria, pero para ese señor era más importante gastar 10 euros menos y no darle ningún valor al tiempo que había dedicado la asesora en ofrecerles un consejo personalizado y responder todas sus dudas, que había obtenido gratuitamente.

 

 

Y en Amazon, sí, todo lo de Medela está tirado de precio, pero no te dan ese servicio de asesoramiento a la medida, ni gratuitamente ni de pago.

 

 

Y, además, el señor tuvo la desfachatez de decírnoslo a la cara. ¿No le hubiera resultado más fácil y sencillo decir “luego nos pasamos” y no volver… No, tenía que restregárnoslo por la cara, demostrarnos lo listo e inteligente que había sido obteniendo algo “gratis de nuestro stand” para luego usarlo para comprar el producto sobre el que había recibido el asesoramiento en otra parte.

 

Tenemos claro que hay gente que ha pasado por nuestra tienda y ha recibido el mismo asesoramiento sobre portabebés o pañales y luego los habrá comprado en otro lado, pero luego no vienen a nuestra tienda a restregárnoslo por la cara… Es como la famosa escena de Pretty Woman en la que Julia Roberts va de compras y la tratan fatal por su aspecto y después de gastarse un pastuzal vuelve a la primera tienda a restregarles por la cara todo lo que se ha comprado y las comisiones que han perdido. Pues, como ya os decía, a nosotras nos pasa muchas veces lo mismo pero al revés, damos un asesoramiento amable y gratuito y luego nos restriegan por la cara lo pringadas que somos porque al final se lo han comprado en otro lado.

 

Es doloroso, muy doloroso, recibir este tipo de tratamiento.

 

En primer lugar porque lo que invertimos en asesorar a una persona siempre lo hacemos con ilusión, sin pedir nada por adelantando y dedicando un tiempo que restamos al cuidado de nuestros hijos, al desarrollo de nuestros negocios o a nosotras mismas.

 

Y puestas en la mesa nuestras cartas, vamos a hacer un breve análisis de lo que ofrece Amazon: una variedad tremenda de productos con una calidad desigual, supuestamente más baratos que en otros sitios hasta que empiezas a comparar de verdad.

 

Buscando pañales, por ejemplo, en muchos tienen poca o ninguna explicación de cómo son o cómo se usan y en otros productos tienen directamente traducciones nefastas, como llamar riñonera a una mochila portabebés. Veamos otros casos:

 

Estas toallitas ecológicas desechables de la marca Bambo. La descripción es prácticamente inexistente, las venden a 2,20 €, que realmente es el PVP oficial que pone la marca, pero te la cuelan diciendo que anteriormente estaban a 6,90 y que te estás ahorrando 4,70 cuando es una “mentira cochina”. O sea, ni te asesoran, te mienten, y te incitan a pagar un servicio premium para ahorrarte gastos de envío. Obviamente, su preocupación está en su beneficio y no en que el cliente tenga toda la información que necesita sobre el producto. Le apuran para que compre aprovechando una rebaja que es falsa.

 

 

En este otro caso tenemos un pañal que venden por 22,40 cuando su PVP en España es de 22,05. O sea, 35 centimillos más de lo que te cobrará una tienda española especializada en pañales de tela, física u online.

En nuestro caso, por ejemplo, si le sumas una promoción o el descuento por familia numerosa, la diferencia final sería aún mayor. Y, de nuevo, la información que ofrecen es deficitaria, muy genérica y difícil de entender. Incluso usa “conceptos mal” como , que incluso algún incauto se puede pensar que está comprando narcóticos XD.

 

 

 

“desmontable y elevador para una absorción variable y un secado más rápido”

 

¿Eh? ¿Me lo explica? No solo asesoran sino que confunden… pero como es saber popular que en Amazon todo es más barato y mejor, pues ea, a picar como pececillos.

 

Lo mismo con este pañal de recién nacido: PVP oficial 11,20 € y en Amazon tienen la cortesía de vendernóslo casi 2,5 € más caro y con descripciones impagables como “contorneados para sentarse debajo del cordón umbilical”.

 

Y ahora vamos con la traca final, la de los forros:

 

 

Sus precios en nuestra web: 5,90 €.

 

Y sí, estoy segura de que habrá algunos productos más baratos que en nuestra web. Pero también tiendas que están en Alemania o cualquier otro país europeo, lo que aumenta la mochila de CO2 del producto, frente a las compras locales.

 

Por otro lado, está la ética y responsabilidad social de apoyar al pequeño comercio, al de toda la vida, que te atiende de manera personal. Apoyar a las personas y no a las empresas. Y sí, yo también he comprado cosas en Amazon, incluso en Aliexpress (pero eso es ya otro cuento diferente), pero cuando tengo la opción de comprarlo en otra tienda, aunque esté un poco más caro, prefiero apoyar un negocio más pequeño, racional, nacional y humano. Sobre todo si son pequeños negocios especializados como el nuestro. Y bueno, si queréis indagar algo más sobre Amazon y su política de marketplace no tienes más que navegar por las redes para encontrar más información y decidir por ti mismo.

 

Y sí, nosotras no somos perfectas y cometemos nuestros errores. Tenemos nuestros productos un poco más baratos y los que vendemos un poco más caros porque nos cuesta más dinero comprarlos y almacenarlo. Pero también es cierto que ofrecemos asesoramiento gratuito y un montón de recursos muy útiles para las personas interesadas en nuestro área de experiencia, respaldada por más de 20 años de experiencia que sumamos entre las dos en porteo, pañales de tela, lactancia, baby-led weaning y muchas cosas más… Y los ofrecemos libremente a todo el mundo, sea nuestro cliente presente, pasado o futuro o no…

 

Reclamarnos más “por la cara”, recriminarnos que no tengamos una tienda física sin saber nada sobre nosotras o nuestro negocio, “chulearnos” diciendo que lo van a comprar en otra tienda, son pequeñas espinitas que se van clavando en nuestros corazones de mujeres, madres, pequeñas emprendedoras, asesoras, profesionales y, sobre todo, personas. Siempre nos ha movido la filosofía de “hacer el mundo un poco mejor” (esa frase es de Elena) con estas pequeñas cosas, pero el peso mental, la frustración que nos produce la gente que exige derechos de los que no son acreedores, se ríen de nosotras en nuestra cara, intenta engañarnos… Nos hace preguntarnos si tanto mejor nos iría si compráramos un cargamento de Satisfyers y nos dedicáramos a venderlos… Así, por lo menos, la gente no se podría quejar de que quiere probarlo antes de comprarlo… Y si no, que lo compren en Amazon :P

5 Comentario(s)

Clara Bodas Sanchez:
03/02/2020, 10:23:57 PM
Responder

Totalmente de acuerdo con todo lo q has escrito, todo mi apoyo a vosotras y al pequeño comercio. no os desanimeis. Os necesitamos y yo personalmente desde que me escribo con vosotras para el asesoramiento en pañales me siento como si os conociera físicamente. Me estáis ayudando muchísimo y os lo agradezco infinitamente. No sé como expresar todo el agradecimiento que siento y animaros por el gran trabajo que realizáis. Lamentablemente hay gente muy cruel, convenida y nada les importa excepto su beneficio, y cada vez hay más gente así. Y yo me pregunto qué sociedad les espera a nuestros hijos? Yo, lo vuelvo a repetir y lo haré las veces que haga falta, Gracias, gracias y mil veces gracias. Mucho ánimo y fuerza para seguir.

Oh! La Luna:
19/02/2020, 11:06:38 AM

Muchas gracias por tu comentario, Clara, nos encanta saber que te hemos ayudado y, como nosotras decimos, estés viviendo "la maternidad que mereces". En cuanto al tema de qué aprenden los niños de nuestro comportamiento, tanto como usuarios de las tecnologías, como en nuestro papel de clientes, conductores, padres, etc... También nos resulta muy preocupante, más en una sociedad en la que cada vez prevalece más el egoismo, el consumismo y la solidaridad y la empatía van perdiendo su sentido. Gracias de nuevo.

María:
07/02/2020, 04:39:33 PM
Responder

Hola. Esto me recuerda a la gente que va a mirar y pregunta en las librerías y luego lo compra en Amazon. Pero eso, que ya me parece mal, se remata con comentarios sobre "que muerto está este barrio..no hay comercios ni nada..." Sin vislumbrar su responsabilidad en el asunto.

Oh! La Luna:
19/02/2020, 11:18:46 AM

Hola María Lo de las librerias es una pena. Ya no solo por Amazon, sino también por las grandes cadenas. Ahora ya casi nadie te recomienda, ni controla de autores o estilos más allá de la exposición de los más vendidos. Y lo mismo va pasando en otros muchos negocios. Aunque ahí ya se nos junta también Aliexpress y la manía de comprarlo todo más barato aunque venga de la Cochimbamba y tenga una calidad de lo más pobre. En fin, cada vez vivimos más encerrados en nosotros mismos, cuando una de las mejores experiencias del día a día es ir a tu tienda de confianza y decir "¿Qué me recomiendas hoy?"Yo (Eloísa) soy además de esas personas a las que no le importa pagar más dinero por lo mismo cuando sabes que hay una persona detrás y no una gran multinacional. A veces parece que la gente se cree muy guay por haberse ahorrado 20 céntimos comprando en otra tienda en lugar de en la que le han asesorado. Muchas gracias por contar con nosotras y apoyarnos en la lucha por un mundo más leal, empático y honesto, por un mundo mejor. Un abrazo.

Bea:
08/02/2020, 07:36:54 PM
Responder

Tengo el placer de conoceros personalmente cuando teníais la tienda física y me asesorasteis con mi primera mochila y mi bebé de 3 semanas, a día de hoy a través de la pantalla seguis siendo tan cercanas como aquel día que entré en vuestra tienda sin saber que hacer, es verdad que Amazon tiene ciertas ventajas pero hay cosas mucho mas importantes que nos llegue un paquete en dos horas y vosotros dais consejos, cariño, sabiduría y mucha mucha experiencia de vuestras vivencias y de esos granitos de arena que supongo os vamos dando con cada clic en "oh la Luna", seguir asi y que un comentario de ese tipo no sobresalga sobre los que os mandamos mil besos y abrazos

Oh! La Luna:
19/02/2020, 11:27:33 AM

Hola Bea: Muchas gracias. Es un placer ver que los clientes que nos conocisteis en la tienda física seguís confiando en nosotras, ya que nuestro empeño es siempre ofreceros el mejor asesoramiento, sea presencial, con vídeos, artículos o respondiendo a vuesstras dudas concretas a través del e-mail. Y que nos lo hagáis saber nos llena de emoción. Es como con tus seres queridos. Ellos saben que los quieres, pero decirles "Te quiero" muy a menudo nunca está de más y siempre es bien recibido. Muchos besos y abrazox para ti también, de parte de todo el equipo.

web:
22/06/2020, 06:40:21 PM, www.cositaschulas.com
Responder

Mucha razón, tando nos quejamos todos sobre las tiendas del barrio, pero acabamos mirando en internet y comprando en tiendas virtuales en vez de mirar en la propia de tu zona de residencia, donde seguro que el trato es más humano, cercano y, aunque un poc omás caro (en ocasiones) sabes que no tendrás ningún problema a la hora de devolver o cambiar, amén de mantener una pyme en curso. Nosotros desde el primer momento optamos por los pañales de tela y lavables, aio en unos casos. Lo cierto es que echamos cuentas (tenemos mellizas) y uff, el dineral que salían los pañales desde el principio era para pensárselo muchas veces. El miedo a lavar, los recuerdos de los anteriores pañales de tela de nuestras pobres madres (los conocidos como picos) nos echaban atrás. Menos mal que en una de las charlas de lactancia una mamá nos explicó cómo había cambiado el tema y nos lanzamos al mundo de los pañales lavables. Además de haber unos modelos muy chulos, para nada nos complicaba la vida, sino todo l ocontrario, encantados de la vida, el dineral que nos hemos ahorrado y al medio ambiente seguro que le ha venido genial. Gracias por el post, me ha encantado, saludos web

Anahí García Alonso:
28/09/2020, 10:35:02 PM
Responder

Ostras, hacía tanto que no os seguía... Dejé de hacerlo cuando acabó mi etapa pañalera y de porteo, y cuando los bebés de mis amigas fueron creciendo y no había nadie más a la vista para hacerle un regalo...Me ha entristecido leer sobre el cierre de vuestra tienda fisica... Aún recuerdo la espera en un parquecito cercano (tienda antigua), el entrar preguntando por un cobertor y que no lo encontrara vuestra compañera porque ella buscaba uno de porteo y yo uno de pañales :DQué gente más grosera, qué lástima...Yo hago al contrario, muchas veces busco en Amazon buscando opiniones de la gente, para luego encargar el libro o el artículo que sea en una tienda de barrio =). Y mi compañera y yo (clínica veterinaria) procuramos hacer pedidos en distribuidoras pequeñas a pesar de que las grandes ofrezcan descuentos mayores, que luego nos damos cuenta de que no merecen tanto la pena...Espero que en la página web sigáis siendo tan grandes como siempre <3

Déjanos un comentario