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Cuida tu lana

Publicado por Eloisa 26/03/2019 0 Comentario(s)

La lana es el único material de origen 100% natural que puedes usar como cobertor para tus sistemas de pañales de dos piezas. Los otros dos materiales impermeables con los que se fabrican cobertores son PUL (algodón o poliéster recubiertos por una lámina de poliuretano laminado que se adhiere mediante calor al tejido base del cobertor) o polar (poliéster).

El uso de cobertores de lana para tus pañales de dos pasos requiere un cuidado extra, pero, a cambio, también obtendrás muichas ventajas con respecto a otros materiales. El principal beneficio que ofrece la lana es su transpirabilidad, es decir, deja circular el aire entre el interior y el exterior del cobertor de manera mucho más abundante que cuando usamos cobertores de PUL o de polar. De este modo, mantiene la piel del bebé en una temperatura óptima y evita que la piel sude o se acalore. Esto es ideal para todos los bebés, pero especialmente para los que tienen la piel más delicada o con tendencia a irritarse.

Además, la lana tiene propiedades de autolimpieza y antibacterianas. Es decir, no solo "repele" la suciedad sino que solo con "airearla" basta para poder reutilizarla. Por otro lado, al parmitir la transpiración, parte de la orina del ajustado, predoblado o gasa que usemos debajo puede evaporarse, con lo que contribuye a maximizar la absorbencia de los materiales absorbentes que usamos en nuestro sistema de pañales de dos piezas o de dos pasos.

La lana se puede usar como cobertor para pañales de tela por sus propiedades "hidrófobas", es decir, sus propiedades repelentes del agua y la humedad en general, y de la de los pipís en particular. Esto se produce no solo por las propiedades de la fibra de lana sino también por su contenido en "lanolina". La lanolina es la lana de la grasa propia de la lana de las ovejas. El ganado lanar la segrega de manera natural e impregna la lana. Es por eso que, aunque llueva, cuando vemos un rebaño de ovejas, nunca observamos que estén con la lana empapada, ya que el agua ·resbala" por la lana y chorrea hasta el suelo por efecto de la lanolina. Si tienes un abrigo con un alto contenido en lana y alguna vez lo has llevado mientras empezaba a llover habrás visto que las gotas de agua se quedan en la superficie y el tejido no las absorbe; es lo mismo que pasa cuando la lana está impregnada en lanolina, aunque en los tejidos para abrigos y prendas de vestir se suelen aplicar otro tipo de tratamientos para facilitar el cuidado de las prendas.

La lanolina de la lana se suele extraer mediante el centrifugado de la lana. Luego esa lanolina se purifica (se quita toda la suciedad y las impurezas que pueda haber acumulado antes de esquilar a la oveja y se comercializa como grasa hidratante. El famoso "Purelán", que se suele recomendar para hidratar los pechos, es 100% lanolina.

Por eso, para usar la lana como material impermeable para los cobertores en un sistema de pañales en dos pasos necesitamos "lanolinizarla" o, lo que es lo mismo, reimpregnarla con la lanolina que suele perder en el proceso de esquilado, procesado y tejido de la lana. Si no sabes si tu cobertor de lana está bien lanolinizado o no basta con que mojes tu mano un poco y salpiques la lana. Si la lana absorbe el agua, es que necesitas lanolinizarlo. Sin embargo, si las gotas se quedan en la superficie del tejido y se mantienen ahí sin ser absorbidas, es que el tejido está bien lanolinizado/impermeabilizado.

 

Lanolinizado

Para lanolinizar tus cobertores de lana tienes dos opciones:

  • Cura para lana: puedes usar un preparado comercial especialmente diseñado para lanolinizar cobertores y otras prendas de lana. Normalmente es una emulsión ya preparada con un alto contenido en lanlina que se tiene que disolver en agua tibia siguiendo las instrucciones para después sumergir el cobertor dentro y dejarlo durante el periodo de tiempo indicado para que se impregne de la lanolina de la mezcla. Las primeras veces habrá que repetir el proceso en varias ocasiones hasta lograr un lanolinizado óptimo. Después, tan solo será necesario repetir la operación una vez cada dos o tres lavados o si observamos que el cobertor ha perdido impermeabilidad.
  • Lanolinizado con lanolina: si tienes lanolina (Purelán u cualquier otra marca o tipo 100% de lanolina purificada) puedes aprovecharla para lanolinizar tus cobertores de lana sin necesidad de realizar una inversión extra. Para ello necesitas realizar los siguientes pasos:
    • Prepara un barreño con agua tibia, a unos 35 ºC.
    • Disuelve en el agua una gota (literal, una gota) de detergente para lana. Esto ayudará a que emulsione la lanolina con el agua y que no se formen grumos.
    • Coge un poco de ese agua en un recipiente distinto y añade en ella una bola del tamaño de un guisante de lanolina. Esta cantidad te servirá para tres o cuatro cobertores. Si añades más cantidad no obtendrás mejores resultados.
    • Calienta el agua con la lanolina en el microondas o por cualquier otro medio que consideres apropiado.
    • Una vez el agua esté bien caliente, agítala (si usas un recipiente con tapa para esta operación te resultará más fácil y seguro agitarlo y no quemarte ni derramar el agua) enérgicamente
    • Inmediatamente, viértela en el barreño con agua tibia mientras remueves el agua del barreño. De esta manera lograrás que el agua con lanolina se mezcle de manera homogénea.
    • Después, tan solo tendrás que sumergir en el barreño el cobertor o los cobertores que vayas a lanolinizar.
    • Mantener en remojo durante tres o cuatro horas o, alternativamente, durante toda la noche y continuar el proceso al día siguiente.
  • Te recomendamos que siempre lanolinices tus cobertores del revés (lo de dentro, fuera), con el objetivo de que la parte interior del mismo sea la que más lanolina adquiera, ya que será la que estará en contacto con la humedad del pañal.
  • Sea cual sea el proceso que uses ten en cuenta que:
    • la primera vez que lanolinices, ya sea con cura para lana o con lanolina, tendrás que repetir el proceso varias veces hasta lograr la impermeabilidad.
    • para comprobar la impermeabilidad, usa la el test de las gotas de agua.
    • si notas grumos o manchas de grasa en la lana puede ser que la lanolina no haya emulsionado correctamente (prueba a calentar mejor el agua en la que disuelvas la lanolina o usar un poco más de jabón que ayude a la emulsión) o que hayas usado demasiada cantidad de lanolina o de cura para lana. Con los lavados, esos grumos o manchas deberían ir atenuándose y desapareciendo.
    • si no logras impermeabilizar tus cobertores, comprueba que estás usando el producto adecuado, sin mezcla con otros productos indeseados.

A cambio de todos estos esfuerzos con el "lanolinizado", obtendrás un cobertor de lana altamente transpirable y con propiedades de autolimpieza. Entre un uso y otro solo tendrás que airearlo, tal y como comentábamos antes. Son ideales para el pañal nocturno, ya que puedes usar el mismo cobertor noche tras noche con solo airearlo durante el día.

Lavado

  • Solo necesitarás lavar tus cobertores de lana cuando se manchen, o bien por una fuga de caquitas o bien porque ha pasado demasiado tiempo en contacto con pipí y aunque lo aireemos, seguimos notando que el olor a orina no se va.
  • Lava tus cobertores de lana a mano, con un detergente específico para lana y siguiendo las instrucciones de uso del mismo.
  • No frotes nunca tus cobertores de lana o el tejido se afieltrará y perderá sus propiedades, además de enconger con el proceso de afieltrado.
  • Trata las manchas localizadas con detergente y masajeando con las manos de manera suave, evitando, como te indicábamos antes, frotar el tejido contra si mismo o contra cualquier otro tejido.
  • No uses nunca agua caliente. Como mucho tibia, a 30 ºC e intentando que el tejido nunca sufra cambios de temperatura bruscos, es decir, que si lo has lavado en agua tibia, sácalo y espera un rato antes de enjuagarlo en agua si vas a usar agua fría para ello.
  • Nunca retuerzas ni agites fuertemente el tejido. Si lo vas a lavar en la lavadora, en un ciclo de prendas delicadas, asegúrate de que no centrifuga o lo hace a unas 300 o 400 revoluciones como máximo.
  • La mejor manera de absorber el agua sobrante después del lavado (o lanolinizado) es coger el cobertor, colocacarlo sobre una toalla seca, enrollar la toalla atrapando el cobertor en su interior como si estuviéramos enrrollando un canutillo y después apretar la toalla para que absorba el exceso de agua del cobertor.
  • Nunca tender en vertical un cobertor de lana húmedo ya que el peso del mismo estiraría y deformaría las fibras.
  • Siempre hay que tender los cobertores de lana en horizontal y alejados del sol y de fuentes de calor.

Ten en cuenta que, en cada lavado, los cobertores de lana pierden parte de su lanolina a no ser que usemos un detergente con lanolina. Si los lavamos con un detergente con lanolina, reponen la grasa que pierden durante el lavado, así que no tendremos que hacer nada más. Si, en cambio, usamos un detergente para lana convencional, necesitaremos realizar un relanolinizado cada dos o tres lavados para garantizar la impermeabilidad del cobertor.

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